Física en la UAM

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José María Sanz Martínez

Excelencia en la UAM

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José María Sanz Martínez

Rector. Catedrático del Departamento de Física Aplicada de la UAM

"Creemos necesario crear un entorno científico e investigador, competitivo internacionalmente para atraer talento internacional que permita mejorar los niveles alcanzados hasta ahora. Tenemos un Dpto. de Física Teórica, muy prestigioso a nivel internacional, y un gran número de profesores e investigadores en Física del Estado Sólido, Materiales Avanzados, y Nanociencia "

 

Parece que hay una tradición, al menos durante los últimos veinticinco años, en esto de que sea un físico quien encabece el gobierno de la Universidad, ¿no?

Así parece. Cayetano López y Raúl Villar son físicos y ocuparon el Rectorado de forma consecutiva entre 1985 y 2002. Sin embargo entre 2002 y 2009 el Rector fue un filósofo, el actual Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y después llegué yo, también Físico. Yo, no hablaría de tradición sino de casualidad o de circunstancias.

Entiendo que cuando la Comunidad Universitaria da su voto a un candidato, lo hace por su programa y no por el área de conocimiento al que pertenece. La realidad es que de los diez rectores que ha tenido la UAM desde su fundación en 1968, tres somos físicos. Digamos que ha habido una alta presencia de físicos, pero no tradición. No sabemos qué nos deparará el futuro.

De todos modos, no es extraño ver a físicos en puestos de trabajo muy diferentes…

Cierto. Un caso destacable es el de Javier Solana, que tras ejercer durante algún tiempo como profesor de Física de nuestra Universidad, fue Ministro con Felipe González, Secretario General de la OTAN y terminó siendo Alto Representante de la Unión Europea…

Desde el principio, los físicos de la UAM formaron un núcleo importante y de peso, tanto científica como políticamente. A principios de los años setenta, la contratación de D. Nicolás Cabrera como Catedrático de Física en la UAM, procedente de la Universidad de Virginia, en la que era Director de su Departamento de Física, supuso un importante reclamo de físicos relevantes que se incorporaron a este campus, muchos de ellos procedentes del extranjero.

Viví aquella época como estudiante de la segunda promoción de Física de la UAM. Tras mi Licenciatura en Físicas me fui a hacer la tesis doctoral a Alemania, al Instituto Max Planck de materiales en Stuttgart. En el año 1982 aproveché la oportunidad de una convocatoria nacional por concurso de méritos de plazas de Profesor Adjunto. Federico Mayor Zaragoza, Catedrático de Bioquímica de la UAM, era entonces el Ministro de Educación. Tras el proceso de idoneidad me hice Profesor Titular de Universidad y desde 1992 soy Catedrático de Física Aplicada.

¿Cuáles eran esos aspectos novedosos en aquella docencia?

EL trato directo con el profesor, en general. Recuerdo que los profesores eran realmente accesibles para todo tipo de preguntas y consejos. Podías, sin ningún problema, acercarte por el despacho o por el laboratorio y consultar y mantener una conversación con ellos directamente. Los grupos eran reducidos y se podía llegar a establecer una relación de cuasi tutorización personal que valorábamos muy positivamente.

Era muy innovador; nos parecía realmente moderno sobre todo cuando comparaba mi experiencia con la de amigos que estudiaban en otras universidades.

La bibliografía era muy actual y esencialmente en inglés. Teníamos acceso a los laboratorios de investigación y vivíamos en directo su interés y dedicación por la investigación, que muchas veces se trasladaba al aula y a la docencia en general. Se organizaban seminarios semanales con ponentes extranjeros y nacionales con debates y argumentaciones muy importantes a los que asistíamos como estudiantes. Es algo que ahora parece normal, pero en aquellos momentos suponía una ruptura con los métodos existentes.

Aquel era el escenario que viviste como estudiante… ¿Y ahora? Porque parece que por ese reciente logro del Campus De Excelencia Internacional, ¡que habéis alcanzado el techo!

En absoluto. La certificación como Campus de Excelencia no es una meta sino un camino. Lo hemos tenido claro desde el principio.

Es verdad que aquellos tiempos forman parte de una época dorada, en la que se produjo una importante concentración de talento joven atraído por las novedades que imponía el modelo que teníamos; gran parte de nuestros mejores profesores e investigadores vinieron, vivieron aquella experiencia, y tratan de mantener aquel espíritu. Después llegaron periodos muy duros, en los que fue difícil mantener el punto singular e innovador que se había creado y que representaba la División de Física. Algunos profesores se marcharon, la División de Física se dividió en diferentes departamentos, gran parte de aquél profesorado contratado se hizo funcionario, se crearon especialidades, etc., etc.

En cualquier caso, durante este proceso de ¨maduración” de la UAM, se han mantenido muchas de aquellas cualidades: el prestigio, el espíritu innovador, la cultura de hacer investigación de calidad y competitiva, etc. La Física en la UAM está en el grupo de las mejores de Europa según el Ranking elaborado por el CHE de Alemania.

¿Cómo pinta el futuro? Quiero decir, eso representa el pasado pero, ¿cuáles son las líneas maestras para el futuro?

El plan estratégico de Campus de Excelencia Internacional determina la Física y las Matemáticas así como los Materiales Avanzados y la Nanociencia, entre otras, como líneas estratégicas de gran prestigio que debemos desarrollar para alcanzar la excelencia internacional.

Creemos necesario crear un entorno científico e investigador, competitivo internacionalmente para atraer talento internacional que permita mejorar los niveles alcanzados hasta ahora. Tenemos un Dpto. de Física Teórica, muy prestigioso a nivel internacional, y un gran número de profesores e investigadores en Física del Estado Sólido, Materiales Avanzados, y Nanociencia en diferentes departamentos con una gran productividad científica y un gran prestigio internacional.

Además, en el Campus albergamos varios institutos de investigación, tanto mixtos como propios del CSIC, que hacen de este campus un centro de gran intensidad y densidad investigadora y de reconocido prestigio en tales áreas.

Este estatus de Campus de Excelencia, ¿qué incidencia directa tiene en todo esto?

Realmente, esta nominación obedece a un intento muy loable de establecer diferencias entre las universidades españolas. El programa es un programa competitivo en el que se evalúan planes estratégicos de universidades en los que se proyecta un plan para alcanzar el reconocimiento internacional de excelencia a partir de ciertas fortalezas y apuestas de especialización.

La elaboración de este Plan en la UAM ha supuesto una introspección, una búsqueda de aquello ámbitos en los que ya existe cierto nivel de reconocimiento y excelencia internacional, que debemos apoyar y mejorar y de aquellas áreas donde existen grupos o individualidades muy reconocidas pero que necesitan masa crítica y un apoyo suficiente para dar el salto a la excelencia internacional.

En general tratamos de hacer una llamada a toda la comunidad universitaria apelando a la cultura de la evaluación y de la calidad con el objetivo de alcanzar la excelencia. En este sentido, nuestra comunidad ha entendido que la nominación es un valor para todos y que someternos a evaluación, hacerlo bien, mejorar y progresar en ese camino hacia la excelencia internacional genera financiación, visibilidad y prestigio.

En nuestro Plan Estratégico, la Física juega un papel muy importante como área en la que la UAM puede demostrar un importante grado de excelencia y reconocimiento internacional.

Ahora vivimos tiempos difíciles en lo que respecta a los presupuestos públicos para educación, I+D, etc. ¿No crees que esas partidas no deberían tocarse?

Veo muy complicado dar ese salto a otro modelo si permanentemente se cuestiona la importancia estratégica de la investigación, educación a todos los niveles, etc.

Sin duda. Sobre todo si tenemos en cuenta que las apuestas por la educación, la educación universitaria, etc. son apuestas de largo recorrido. Es verdad que hemos tenido unos años en los que la pendiente de crecimiento de financiación era buena y los resultados de tal incremento de financiación empezaban a observarse. Pero precisamente, por esta razón, el hecho de que, de pronto, se produzcan recortes, produce una gran frustración y daños muy importantes en el sistema; sobre todo en aquellos proyectos e investigadores que, en un momento determinado, vieron que las cosas cambiaban y mejoraban, que se había elegido el camino adecuado y se había empezado a crear ciertos entornos muy competitivos. Se necesita mucho tiempo para recuperar la pérdida de credibilidad, la frustración y el desánimo.

Sin embargo recortes ha habido en todos los países

Bueno, realmente hay países, como Francia o Alemania que lo han hecho al revés: ante la situación de crisis han aumentado su presupuesto en universidades y en I+D.

En Alemania por ejemplo, el mantenimiento de su posición tecnológica es fundamental para el país y piensan que en época de crisis solo se puede salir redoblando el esfuerzo en investigación y desarrollo. Estos días hemos visto en la prensa una importante oferta de contratación para físicos o ingenieros, tratando de captar a los mejores para su sistema de I+D+i. Porque además de que están ya formados, pueden aprovechar su talento rápidamente para el desarrollo de nuevas tecnologías o la investigación.

La movilidad en la Ciencia es fundamental y es importante que nuestros físicos e ingenieros desarrollen sus actividades en cualquier parte del mundo, pero el fracaso está, precisamente, en haber realizado una fuerte inversión en la formación de estos licenciados e ingenieros y solo exportar profesionales, en lugar de intercambiar y tratar de atraer a los mejores.

Sí, creo que estamos en ese momento en que España vuelve a no responder de la manera adecuada a una crisis y a la posibilidad de generar un cambio de modelo. Con este tipo de paradas, recuperarse en Ciencia, es dificilísimo. Porque invertir de repente y de forma intensiva lo que no se ha invertido en estos años, habitualmente no funciona. La inversión en educación superior e investigación tiene que ser creciente y sostenida en el tiempo.

En este tipo de respuesta, ¿pesan más las razones políticas o se trata más de algo sociológico?

Creo que ya habíamos traspasado esa frontera en la que la sociedad comprende y valora positivamente la inversión en ciencia y en educación, lo importante que es el que un país tenga una tecnología propia muy desarrollada y un sistema educativo de calidad y competitivo internacionalmente. Pero notamos y echamos de menos, especialmente desde la universidad y la ciencia en general, que políticamente no se haya llegado todavía a ese convencimiento, de forma que tales ámbitos se marquen como prioridades políticas.

No solo es cuestión de dinero; se necesitan también herramientas administrativas y de gestión adaptadas a la actividad investigadora. La Ciencia y la creatividad en general necesitan de mucha libertad y autonomía, obviamente con mucha responsabilidad. Y todavía en este país, existen problemas administrativos y frenos burocráticos que hacen difícil el desarrollo de la investigación. Se han puesto muchas esperanzas y expectativas en la nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación o en el nuevo estatuto del PDI (Profesor Docente e Investigador), pero los borradores que se conocen no terminan de dar satisfacción a las necesidades y expectativas. Ya veremos.

Dices que el ciudadano parece estar maduro para una apuesta más decidida por la Ciencia. Pero, ¿qué se hace desde el punto de vista de la divulgación para que esto sea así?

Es verdad que es una tarea pendiente, pero hemos de reconocer que ya se ven secciones y suplementos dedicados a la ciencia, la tecnología y la educación en los medios de comunicación. Cuando nos comparamos con la labor que se realiza en países como Alemania o Inglaterra, nos damos cuenta que realmente nos queda un largo camino.

Debemos tener en cuenta que en España tenemos una tradición humanística muy fuerte. La Ciencia siempre pareció algo caro y difícil de realizar en nuestro país, algo que tenía que hacerse fuera. Es importante tener una sociedad con un nivel alto de cultura científica. España no lo tiene y necesitamos hacer un esfuerzo de divulgación muy intensa; nos falta también una generación de buenos divulgadores que transmitan bien esa cultura científica a la sociedad.. A pesar de estos inconvenientes, creo que la recepción de la sociedad a los avances y descubrimientos en Biomedicina, Física, matemáticas, etc. es muy positiva.

 

En mi opinión los mejores divulgadores se encuentran en la propia comunidad universitaria.

Debería ser así. Aunque no todo el mundo está igualmente capacitado. Es como el docente: los hay mejores y peores. Pero sí, hay que apoyar y favorecer esa actividad entre los buenos investigadores y docentes.

Es interesante ver que cada día estamos más informados sobre ciencia y hay más gente interesada en la Ciencia. Hace pocos años me sorprendió mucho la gran cantidad de público general que asistió a una conferencia celebrada en el auditorio del BBVA sobre la teoría de supercuerdas. Se aprovechó la organización de un congreso internacional en la UAM para que alguno los mayores expertos, incluyendo algún Premio Nobel, explicara los últimos avances y conocimientos sobre las supercuerdas. Era sábado por la mañana, el auditorio se llenó a rebosar e incluso hubo mucha gente que se quedó fuera de la sala. Parece claro que cuando el tema y los conferenciantes son los adecuados, la sociedad responde con gran generosidad.

 

Ya no solo se trata de una cierta democratización del conocimiento sino que la sociedad debe conocer aquello que está pagando.

Sí, es verdad que esa valoración de la ciencia y la investigación por parte de la sociedad tiene mucho que ver con la rentabilidad social que se consiga. Es importante que la sociedad perciba y asuma que la calidad de vida y del empleo mejora gracias a la ciencia, la tecnología y la educación.

La sociedad alemana, que conozco bien, sabe que su nivel y calidad de vida y empleo depende esencialmente de su desarrollo científico y tecnológico. Nadie discute que el presupuesto en investigación, la ciencia y la educación sean prioritarios.

¿Y qué puede aportar a este nuevo horizonte el físico de la UAM? Quizá tendríamos que referirnos a alguna especialidad.

Bueno, hay dos campos en los que realmente somos muy competitivos a nivel internacional: uno es la Nanociencia y Materiales avanzados. En este campus tenemos una gran densidad de grupos de investigación en estos temas, y por tanto una producción científica muy alta y de calidad reconocida internacionalmente.

En otro campo, el de la Física Teórica y de altas energías, la UAM tiene un gran prestigio por la calidad y el carácter internacional de muchos de sus investigadores. Trabajan y desarrollan proyectos con instituciones internacionales muy competitivas. Sus contribuciones científicas tienen mucha visibilidad más allá de nuestras fronteras.

No obstante, hay mucho que mejorar para que esta calidad científica se convierta en rentabilidad social y transferencia de conocimiento al sector productivo. En este sentido, estamos mejorando los canales de transferencia en cuanto a la conexión entre el entorno industrial y la investigación que realizamos en la UAM. En esta línea, el Parque Científico de Madrid es una clara apuesta de la UAM, es un gran proyecto que llevamos a cabo junto con la UCM y otras instituciones públicas y privadas para el fomento y desarrollo de la transferencia de conocimiento.

¿Cómo percibes el mercado laboral para un físico?

La formación en Física tiene muchos valores. Realmente es muy intensa en matemáticas, aprendemos a trabajar con modelos, a argumentar y razonar de forma consistente, a simplificar problemas muy complejos, a reducirlos a sus parámetros más significativos, etc. Y eso está muy bien valorado en muchos ámbitos, no solo en el mundo científico, por su versatilidad y capacidad de análisis crítico. Hace años el sector financiero buscaba físicos, y especialmente con intensos conocimientos en física cuántica, por su buena formación en matemáticas, su capacidad para trabajar con modelos muy complejos, trabajar con variables ocultas...

¡Pues ya ves donde nos encontramos! Ja-Ja-Ja!

¡Sí! ¡Es cierto! A lo mejor es que no se les tomó suficientemente en serio.

¿Cuál es tu percepción del alumnado? Aunque este año no des clase

Hombre, a mi me parece que el nivel de los estudiantes de Física es bastante razonable. Hay que tener en cuenta, que la dificultad de los estudios de Física produce una primera autoselección, por cuanto que el estudiante tiene que tener un razonable nivel de matemáticas. Es cierto que en una clase de sesenta o setenta hay de todo, pero mi experiencia es que siempre encontramos estudiantes muy brillantes; estudiantes que son capaces de progresar y estudiar independientemente de la calidad del profesor. También hay estudiantes muy trabajadores, que suplen mediante el esfuerzo y el trabajo sus posibles deficiencias de formación anterior y que claramente necesitan del buen profesor y tutor. Y, como no, alumnos que solo van a aprobar y que estudian la última semana.

Los planes de Bolonia parece que intentan cortocircuitar eso último.

Sí, es cierto. Y lo empezamos a notar, no creas. Estamos en el segundo año de la implantación del espacio europeo de educación superior y ya vemos mejoras. Llevar los trabajos al día es básico. El grado de aprovechamiento es mejor y los alumnos consiguen mayor número de aprobados.

A veces se reprocha que sea como si esto fuera el cole, pero no es así. Realmente el estudiante tiene mucha autonomía para organizarse y a cambio se le valoran todos los conocimientos y habilidades adquiridos durante el curso.

 

Finalmente, ¿cuál es tu plan de gobierno como rector?. En pocas palabras

Los problemas de gestión requieren una gran atención y esa es una tarea absolutamente necesaria. Tenemos que conseguir una institución ágil, eficaz y responsable socialmente. Es necesario mejorar la gobernabilidad y la financiación.

Es imprescindible recuperar el espíritu original de la UAM como universidad investigadora e innovadora y con gran proyección internacional. La idea es crear un entorno científico e investigador muy competitivo, que tenga buenas infraestructuras y sea capaz de atraer a los mejores estudiantes, profesores, investigadores y por supuesto, gestores. Tenemos unas condiciones excelentes, el entorno físico es inmejorable, un campus agradable, medioambientalmente muy atractivo y con un entorno social e industrial de alto nivel.

Me gustaría que la UAM fuera una de esas estancias obligadas y de referencia, como ya lo son las mejores universidades europeas, para los mejores científicos, profesores e investigadores y estudiantes de Europa y de otros continentes. El potencial de esta universidad es enorme; tanto en profesorado, en personal de gestión y en estructuras está suficientemente preparado para conseguirlo. Creo sinceramente que el lujo de esta universidad es precisamente la comunidad universitaria que la compone y el orgullo que todos compartimos de ser de la Universidad Autónoma de Madrid.