Consultor de Estrategia
Lorenzo Milans Del Bosch
Casi siempre, se empieza con un/una buena profesora de Física, Química o Matemáticas en Bachillerato o COU que resulta decisiva en la elección de la carrera. Luego uno termina como físico, bombero, consultor o lo que sea... Lorenzo Milans terminó de consultor, un trabajo que requiere una buena capacidad de análisis y disposición para trabajar en equipo. Ahora bien, la pregunta de cómo un físico puede acabar tan lejos de la ciencia se procura responder, poco a poco, a lo largo de la entrevista.
Empecemos por el bachillerato: ¿qué fue lo que te condujo hacia la Física?...
Estudié Bachillerato y COU en un colegio del Norte de Madrid. Tuve buenos profesores de Física y Matemáticas y esto me ayudó a tomar una decisión que en el momento de elegir se presentaba complicada. Dudaba mucho entre tres, todas vinculadas al mundo de las ideas: Matemáticas, Física y Filosofía. Finalmente, de las tres, opté por la que me parecía que presentaba el mejor balance entre abstracción y concreción.
Los profesores como un factor esencial en la decisión...¡es tan frecuente!. Bien, entonces llegas a la universidad...
Ya en la UAM, estudié la carrera sin serios problemas (no siempre aprobaba todo en junio...) y finalicé en el 84, aunque continué vinculado a la universidad haciendo la tesis doctoral. Pedí una beca de formación de personal investigador, que tuve la suerte de recibir, lo que posibilitó que fuera físico, investigador y profesor, hasta el 90.
¿Qué es lo que hiciste durante esos años?
Bueno, trabajaba haciendo investigación teórica en Estado Sólido. Con la lectura de mi tesis llegó la reflexión sobre si quería o no seguir dedicándome a la Física, como investigador. A parte de otras razones, me sentía un poco Salieri... Creo que no tenía el talento suficiente para ser un físico de gran nivel; me daba cuenta de que no me sentiría, en el futuro, demasiado satisfecho con mi trabajo. Yo, para bien y para mal, me daba cuenta de eso. En aquel momento la realidad era muy bipolar: había gente buenísima que se quedaba y gente muy corriente que, sin embargo, parecían pensar de sí mismos lo contrario. Yo ni me lo creía ni lo era...
La idea clara de los propios límites...¡es
una lástima quienes necesitan toda una vida para darse
cuenta!. Si, decías...
En la primavera del 90 me incorporé
a una empresa que se dedicaba a hacer estudios económicos
de análisis sectorial. Quienes fundaron esa empresa me
conocían (nos conocíamos desde el colegio) y pensaron
que, fuera un gran físico o no, seguía teniendo
la cabeza “bien amueblada”. Como el sector económico
sobre el que querían operar era el tecnológico,
pensaban que un licenciado en física les podía ayudar.
Espera, antes te referiste a lo conceptual
y lo práctico y una decisión de orden vital...Me
gustaría que me aclararas eso un poco...
“En la vida hay planos de actuación
o decisión conceptuales y planos eminentemente prácticos”
Bueno, yo diría que aquello era un falso
dilema... La dicotomía entre lo abstracto y aplicado no
se resuelve eligiendo una determinada carrera. Pasado el tiempo,
uno se da cuenta de que la Economía o la Política
pueden ser tan abstractas o formales como las Matemáticas
o Filosofía. En la vida hay planos de actuación
o decisión conceptuales y planos eminentemente prácticos.
Dentro de una empresa hay decisiones, como hacer un cálculo
económico de una determinada actuación, en el que
entran en juego factores valorativos conceptuales y abstractos
y actuaciones muy prácticas que tienen que ver con la política
de las organizaciones, con las relaciones personales, con la motivación,
etc. Esto, trasladado a la historia de los físicos, seguro
que es interesante estudiar: encontraremos físicos muy
buenos en el terreno de las relaciones personales, que consiguen
modular voluntades para liderar grandes proyectos que, yo creo,
son fundamentalmente personas prácticas. Por otro lado
están los que tienen una gran capacidad intelectual para
alumbrar una de esas teorías con las que todos soñábamos
cuando teníamos 18 años...Claro que, a veces, esas
dos capacidades están integradas en una sola persona (en
el terreno de las matemáticas, creo que Von Neuman era
así, un campeón en la teoría y en la vida
social).
La auténtica línea de demarcación está
entre la resolución de problemas en el terreno de los
conceptos y la capacidad de resolver los problemas comunes de
la vida... Y esto, me temo, no lo enseña la universidad.
Tiene más que ver con la educación o el carácter...
Hay otra dicotomía a la que se refieren los físicos con frecuencia: Física e Ingeniería, el mundo de lo teórico y el mundo de lo práctico...
Si, pero de nuevo creo que es un falso dilema...Es cierto que los físicos, en la vida laboral, tienen más éxito afrontando aquellos problemas que ya durante la carrera resolvían con más éxito, como explicar cómo son las cosas y cuáles los principios que las hacen funcionar y que los ingenieros, a su vez, resuelven mejor aspectos prácticos, como dar respuesta al diseño de un aparato. Pero el hecho de que los ingenieros resuelvan mejor aspectos vinculados al día a día responde más a que, tradicionalmente, sus escuelas han estado más relacionadas con el mundo de la empresa que las facultades de Física. Y esto no obedece más que a que los profesores que imparten clases en las escuelas de ingeniería, frecuentemente, trabajan también en el mundo de la empresa.
Pero entonces el ingeniero es más
dúctil, esta mejor preparado para el mercado laboral...
No, yo creo que no. El físico acaba, y perdona por el abuso del lenguaje, con la cabeza muy bien amueblada, lo que hace que sea capaz de enfrentarse con éxito a una tarea: la solución de problemas. El físico, y mucho más si ha concluido el doctorado con la tesis, es sobre todo una persona capaz de resolver problemas... En un ámbito bastante conceptual, eso sí es cierto. Al menos yo, personalmente, lo siento así. Yo, como consultor en la actualidad, trabajo con proyectos y cada proyecto tiene un problema que resolver que requiere un planteamiento y una solución adecuada. Eso es, precisamente, lo que trabaja la Física.
¿Cómo desarrollas tu trabajo?
¿Eres un “ser pensante” que diseña y
ordena desde su despacho? ¿Trabajas en equipo?...
No, trabajo en equipo. Y hoy, más por
la edad que por otra razón, me toca más dirigir
a un grupo de personas en la tarea de afrontar proyectos de consultoría.
Es interesante constatar que mi trabajo se desarrolla hoy más
bien en eso que hablábamos antes: las relaciones personales.
Bueno, volviendo a tu “histórico”
profesional, nos quedamos en el 90...
En el año 93 realicé un master
en Análisis y Gestión de Ciencia y Tecnología...
aprendí mucha microeconomía y me sirvió para
mantenerme intelectualmente ocupado. En el 95 entré en
una consultora como gerente en el grupo de servicios estratégicos.
Allí empecé a dedicarme, ya de lleno, a lo que hago
hoy en día. En el 97 me incorporé a una empresa
de telecomunicaciones, donde estuve un par de años; y,
finalmente y por ahora, volví a la consultoría en
el 99, que es donde trabajo en la actualidad. En todo este proceso
reconozco una formación muy específica que se encuentra
tanto en la tesis como en la carrera de Física.
La Física es como la princesa del cuento, por lo que veo... pero ¿porqué las facultades de Física están necesitadas de alumnos?...
“Lo cierto es que el perfil del físico es muy, muy apreciado por el mundo de la empresa.”
Dejando de lado que el descenso de alumnos afecta a toda la universidad por razones por todos conocidas como el descenso de la natalidad, la propia diversificación de los estudios o la construcción de nuevas universidades, en el caso concreto de la Física quizá se pueda explicar dentro de la dialéctica oferta-demanda... Es posible que otros estudios, otras facultades hayan sabido explicar mejor su oferta. En principio, si consideramos que el "producto", la Física, es bueno, parece que lo que falla es la comunicación... Lo cierto es que el perfil del físico es muy, muy apreciado por el mundo de la empresa.
Pero, estaba pensando...¿tu capacidad para resolver problemas o tu cabeza "bien amueblada", como dices, viene de la carrera o esas cualidades se hubieran manifestado con cualquier otro estudio?
Hombre, es una pregunta interesante para hacerse...Pero, vamos a ver: ¿en qué consiste estudiar Física?. Por lo menos en dos cosas fundamentales: en escoger el tipo de preguntas que te haces (no te preguntas por la vida, que está en la Biología o sobre los mercados, que pertenece a la economía. Te preguntas sobre la realidad física) y en el estudio de las técnicas para responder esas preguntas, en las maneras de afrontar esas respuestas. Eso es lo poderoso de la Física: modelizar, formalizar, cuando se pueda y una cierta radicalidad que significa ir al fondo de las cosas...
Bueno, creo que ya tengo material suficiente... ¿Quieres añadir algo más?...
Quería decir que realmente la Física es un buen producto, como antes decíamos... Si miramos las carreras como ofertas para fines concretos sí creo que es una oferta buena. Y lo que también creo es que la Física tiene aspectos relacionados con el saber por el saber, no necesariamente ligados a lo útil en el sentido mercantil de término, y que merece la pena defender como tales... Yo, como consultor, no desarrollaría un marketing de la Física que dijera: "¡La Física, la ciencia que te permitirá un estupendo engranaje en el mundo laboral o económico, (si es que no optas por ser un científico)!"...Yo hago lo que hago porque me gusta y me divierte... y luego, ¿qué va a ser de mí?... Pues mira, no lo sé. No es importante ahora. Si tuviera que hacer ese marketing diría: "¡La física, esa ciencia que te enseñará cosas interesantísimas, donde aprenderás muchas Matemáticas, donde estarás en relación con muchos de los problemas filosóficos más interesantes de las últimas décadas, esa disciplina que está cerca de cosas tan importantes como la Informática, etc., etc.!". En caso contrario, sería desnaturalizar algo que tiene la Física de placentero... eso de yo estudio Física porque me gusta...