Centro de Investigación y Desarrollo [ALCOA]
Mª Consuelo García Cordovilla
Después de una larga carrera alguien te pregunta por los orígenes de tu vida profesional... Sorprendentemente, la memoria se mantiene intacta desde el proceso de decisión, en el que tiene gran importancia, sin mencionarlo, un padre químico y profesor tanto fuera como dentro de casa, hasta la propia vivencia universitaria o un viaje a Estados Unidos fundamental para lo que después será una sólida especialización.
Me gustaría que te remontaras a los
inicios: la elección de unos determinados estudios, porqué
y todo eso...
En mi época también llegaba un
momento en que tenías que elegir entre ciencias y letras,
a los trece o catorce años, al terminar el curso que por
aquel entonces era cuarto de bachillerato. Yo opté por
ciencias con bastante claridad. Mi recuerdo de esa época
es bastante bueno, no me puedo quejar. Los colegios no eran mixtos
y fuimos muy pocas las chicas que elegimos ciencias por lo que
en clase éramos cuatro, como quien dice clase particular.
Todas terminamos con muy buenas notas.
¿Y porqué Física, en
particular?...
Yo aspiraba a un conocimiento en ciencias no
muy aplicado, por lo que desde el principio tenía claro
que no me interesaba una ingeniería. Entonces se hacía
un primer curso común para Ciencias ‘Selectivo’
(en el que era necesario aprobar todo para poder continuar), que
aún te daba posibilidad de elegir entre varias opciones
Física, Química, Matemáticas, Biología
o Geología. Yo opté por Física.
¿Qué encontraste en esa carrera
que destacaras por encima de otras cosas?
“...la carrera se enfocaba de forma que al alumno
se le hacía pensar y preguntarse el porqué de las
cosas”
No es tanto lo que se estudia en la carrera
sino cómo se estudia. La considero una de las mejores licenciaturas.
No sé cómo es ahora, que seguro será incluso
mejor, pero entonces la carrera se enfocaba de forma que al alumno
se le hacía pensar y preguntarse el porqué de las
cosas. Eso sería lo más destacable. Es decir, en
lugar de memorizar aprendes a plantear y resolver problemas. Luego,
esa formación peculiar te aporta una capacidad de adaptación
enorme. Sin ánimo de resultar pretenciosa, creo que esta
carrera puede considerase superior, en cuanto a la formación
que proporciona al alumno, a otras carreras de ciencias. Toda
la gente que estudiaba conmigo y de la que he tenido noticias
a lo largo de la vida, acabó encontrando un hueco laboral
satisfactorio. Solo puedo sentirme contenta de aquella elección.
¿Te doctoraste también en España?...
Si. Hice mi doctorado en lo que antes se llamaba
Junta de Energía Nuclear (CIEMAT, hoy)...
¿Te resultó complicado el “aterrizaje”
en la carrera?...
Hombre, yo llegué al bachillerato con una preparación
muy buena. En los primeros años de colegio mi padre que
era maestro y químico se preocupó de que mis hermanos
y yo aprendiéramos desde el principio entendiendo el significado
de las cosas y no solo memorizando como se hacía en el
colegio con mucha frecuencia. Luego, en los cursos superiores
de bachillerato, me tocaron muy buenos profesores de manera que
tuve mucha suerte y llegué a la universidad con una buena
preparación.
¿Cuál es tu campo de trabajo?
Bueno, yo me dedico al estudio de materiales
metálicos y más específicamente al desarrollo
de aleaciones de aluminio y sus procesos de fabricación.
Actualmente trabajo en el centro de investigación y desarrollo
de la empresa Alcoa en Europa, una de las mayores empresas de
aluminio a escala mundial con capacidad de fabricar todo tipo
de aleaciones y productos para diversas aplicaciones que pueden
implicar desde el uso aerospacial hasta el doméstico.
Volvamos atrás. ¿Qué
fue lo primero que hiciste al acabar la universidad?
Cuando terminé la licenciatura, decidí continuar
los estudios así que solicité una beca para hacer
la tesis doctoral. En total fueron cuatro años más
en los que puedo decir que comencé a entrar en contacto
más directo con problemas reales y donde me puse en contacto
por primera vez con el mundo de los materiales. La tesis que hice
estudiaba las propiedades ópticas de algunos materiales.
Cuando la terminé, tuve la oportunidad de pasar un año
en EEUU, y fue allí donde entré en contacto con
la metalurgia. La universidad donde estaba disponía de
buenos laboratorios y plantas piloto, pero sobre todo de una biblioteca
excelente. Allí empecé a sentir un vivo interés
por las aplicaciones más prácticas, dejando un poco
de lado la investigación más teórica.
¿Y después?...
Cuando finaliza la estancia en EEUU surge la
posibilidad de incorporarme a la empresa donde actualmente estoy
que, originalmente, era una empresa nacional (Inespal), dependiente
del desaparecido Instituto Nacional de Industria, que fue privatizada
hace cinco años (estamos en 2.004).
¿Cuál ha sido o es tu papel
en esa empresa?...
Después de tanto tiempo he tenido ocasión
de trabajar en el desarrollo de nuevos productos así como
en prácticamente todos los procesos de fabricación.
En la actualidad estoy mucho menos vinculada al desarrollo de
nuevas aleaciones o productos, que era una de las principales
actividades en un principio. En esto ha tenido mucho que ver la
fuerte reducción de plantilla que, en general en la industria,
viene haciéndose en España desde hace una década,
al menos. Y con un número pequeño de personas es
difícil hacer investigación porque, sencillamente,
no tienes tiempo. Tienes que dedicarte a muchas cosas a la vez
y... Ahora se trabaja más en la línea de mejora
de procesos que en el desarrollo de nuevos materiales.
Sin embargo, la industria del aluminio es
importante...¡El aluminio está por todos lados!...
Es una de las mayores industrias. No solo por la gran versatilidad
del aluminio que lo hace idóneo para un sin fin de aplicaciones
(transporte, construcción, embalaje, etc.), el hecho de
que sea un material totalmente reciclable, hace que pueda aparecer
incluso por encima de sus mayores competidores. La pena es que
actualmente en España no hay mucha gente joven trabajando
en el desarrollo de nuevas aleaciones y procesos... En el centro
donde yo trabajo no ha habido una incorporación regular
de gente. A veces se incorpora algún becario, está
un año y se va...Es penoso porque durante años se
ha participado en el desarrollo de nuevas aleaciones, en el diseño
de nuevos productos, en la instalación de nuevos procesos,
se han desarrollado patentes…y todo eso, al final, se perderá
por la falta de regeneración o continuidad del sistema,
que es lo que representa la gente joven.
Si, el mundo de la empresa, en términos
de empleo, ya se ve por donde va...¿Qué se puede
hacer?...
“Los
becarios que se acercan a nosotros tienen una falta importante
de formación sobre el mundo laboral-empresarial”
Para empezar, hace falta, en mi opinión,
una relación más directa entre universidad-empresa...Los
becarios que se acercan a nosotros tienen una falta importante
de formación sobre el mundo laboral-empresarial. Actualmente
existen algunas becas de formación para los estudiantes
recién acabados (o para hacer prácticas durante
el último curso de la licenciatura) que son fundamentales
para que los jóvenes no tengan que empezar de cero cuando
se incorporan a una empresa. Sin embargo, el problema actual de
las empresas en España es la poca importancia que dan a
la investigación, desarrollo e innovación.
¿Y con respecto de los estudios?...
En España, la enseñanza de la
metalurgia sigue ocupando un lugar muy inferior en referencia
a otros países europeos. Además, está principalmente
dirigida al estudio de la metalurgia del Acero, de manera que
el Aluminio sigue siendo un gran desconocido para la mayoría
de los estudiantes. Por supuesto, cuando entran en contacto con
la industria del aluminio se ven obligados a comenzar prácticamente
de cero… En este sentido, pienso que mi formación
en físicas me ha ayudado mucho. No tanto por los conocimientos
aprendidos durante la carrera como por ese enfoque de la carrera
del que hablaba al principio: tratar de buscar siempre un porqué
de las cosas me ha sido de gran ayuda a la hora de encontrar soluciones.
Y sin embargo, cuando estudiaba Físicas, nunca pensé
que fuera a terminar aplicando la Física a esta especialidad,
Metalurgia Física del Aluminio.
De manera que estudiar Física fue un acierto...
Si, por supuesto. De hecho, si tuviera que elegir de nuevo, la volvería a estudiar... Me encantaría por que, ahora, me centraría más en otros aspectos... ¡aprendería mucho más!.
Terminamos.¿Unas palabras para los que se lo están pensando?...
Les diría que es una carrera con muchas posibilidades. Para empezar, ¡no hay paro en Físicas!... Por otro lado, es una carrera que aunque pueda parecer difícil, y haya que estudiar duro en ocasiones, es ante todo una carrera muy divertida (especialmente a partir del tercer año), con la que se adquiere un conocimiento muy variado, pero sobre todo, es una carrera en la que se aprende una forma distinta de plantearse los problemas, donde la solución no vendrá de aplicar fórmulas o ecuaciones memorizadas sino de razonar y preguntarse el porqué de los mismos. No en vano, recuerdo como algo inaudito para compañeros de otras carreras que en Físicas fuera normal poder utilizar todos los libros del mundo durante los exámenes...